Cómo medimos la salud de un disco

El método de DiskVigía, abierto · Corresponde al cliente 1.39 · Última actualización: 20 de octubre de 2026

DiskVigía es una herramienta nueva. Por eso no le pedimos que nos crea por una promesa: aquí explicamos cómo se calcula cada cifra que ve en el panel, para que usted la compruebe con sus propios discos.

1. De dónde salen los datos

Todo parte de S.M.A.R.T., el sistema de autodiagnóstico que traen los discos duros, los SSD y los NVMe. DiskVigía lee esos datos con smartctl (del proyecto de código abierto smartmontools) cuando está instalado y, en Windows, también con lo que entrega el propio sistema operativo.

No completamos datos que el disco no entrega: si un disco no reporta un valor, el panel lo deja en blanco en lugar de suponerlo.

2. El porcentaje de salud

Partimos de 100 y restamos según lo que reporta el disco:

Discos con atributos S.M.A.R.T. (HDD y SSD SATA)
Sectores reasignados (atributo 5): −1,5 por cada uno, hasta −40.
Sectores pendientes (atributo 197): −4 por cada uno, hasta −40.
Sectores incorregibles (atributo 198): −4 por cada uno, hasta −40.
Errores de cable (atributo 199): −0,5 por cada uno, hasta −10.
Reintentos de giro (atributo 10) mayores que cero: −15.
En SSD, la vida restante que reporta el disco (atributos 231, 233 o 177) pone el techo.
Discos NVMe
Salud = 100 − el porcentaje de desgaste que reporta el disco.
Errores de medio: −4 por cada uno, hasta −40.
Si el disco activa una advertencia crítica, la salud queda en 40 como máximo.

Si el veredicto general del disco es «reprobado», la salud queda en 10 como máximo. El resultado siempre va de 1 a 100. Sin smartctl, la salud se aproxima con el estado que entrega el sistema operativo, y el panel lo trata como una estimación.

3. La revisión de toda la superficie

La prueba extendida le pide al propio disco que lea toda su superficie con su firmware interno. Encuentra sectores débiles que una revisión rápida no ve. Según el tamaño del disco tarda de una a más de doce horas. Como la ejecuta el disco, el procesador del equipo queda libre.

La prueba corta (unos dos minutos) revisa la electrónica y una muestra de sectores. Las dos se lanzan desde el panel, y se pueden programar una vez por semana (la programación viene apagada de fábrica).

Desde la versión 1.39, cada prueba queda en el historial del disco con su fecha, su resultado y, si falló, el primer sector con error que reportó el disco. DiskVigía no hace pruebas de escritura: nunca escribe sobre sus datos para probar el disco.

4. La vida útil estimada

Por sectores dañados: comparamos la suma de sectores reasignados, pendientes e incorregibles de hoy con la de hasta 90 días atrás (mínimo 7 días de historial). Si crecen, proyectamos en cuántos meses llegarían a 20, que tomamos como zona de reemplazo.

Por desgaste, en SSD y NVMe (desde la versión 1.39): comparamos la vida nominal restante que reporta el disco con la de hasta 90 días atrás (mínimo 30 días, porque ese valor cambia de a un punto) y proyectamos en cuántos meses llegaría a 0 %. Ese 0 % es la resistencia de escritura que garantiza el fabricante, no una fecha de falla.

Si no hay historial suficiente, el panel lo dice en vez de mostrar un número.

5. Lo que cuesta en su equipo

Liviano siempre; a fondo cuando usted lo pide. En reposo DiskVigía usa cerca de 0 % de procesador y unos 6 MB de memoria (medición propia en un equipo de pruebas). Las pruebas profundas son opcionales: durante la prueba extendida el disco trabaja, pero el procesador no.

6. Lo que ningún programa puede prometer

S.M.A.R.T. no anticipa todas las fallas: un daño electrónico súbito, un golpe o una subida de tensión pueden dañar un disco sin aviso previo. Las estimaciones de vida útil son tendencias, no garantías. Mantenga siempre una copia de respaldo de sus datos.

7. Compruébelo usted mismo

Puede comparar lo que muestra DiskVigía con la salida de smartctl -a sobre el mismo disco. Si alguna cifra no coincide, escríbanos: revisaremos el caso y, si hay un error en el método, lo corregiremos y lo publicaremos aquí.